¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Si partimos del hecho de que para el enfoque de competencias así como para el constructivismo, es más importante la calidad del proceso de aprendizaje que la cantidad de datos memorizados bajo un contexto holístico que a su vez rescate los valores de los educandos y tome en cuenta las necesidades de su realidad inmediata; podemos inferir que el aprendizaje trasciende el modelo cuantitativo de la educación por mucho.
En consecuencia el aprendizaje implica el uso de una facultad inherente a la naturaleza humana tal como pensar, el cual se constituye como el eje del aprendizaje que activa el pensamiento.
Entiendo por aprendizaje no sólo la adquisición de nuevos conocimientos, sino también y sobre todo la modificación más o menos estable de pautas de conducta; de tal suerte que mientras esos nuevos conocimientos no lleguen a ser asimilados de forma significativa por los alumnos, produciendo de esta manera cambios actitudinales en ellos mismos, difícilmente podrán ser considerados como significativos en el contexto de las competencias de la RIEMS.
No basta con conocer e incorporar información nueva, sino que debe aprender a manejarla, ya que es a través de este manejo como irá aprendiendo a relacionarse con sus objetos de estudio y con el mundo que lo rodea.
Resulta que es más importante “aprender a aprender” que aprender cosas, ya que el vertiginoso avance del desarrollo del conocimiento en todas las ramas del saber, hacen casi imposible pretender que un alumno sepa todo lo que se puede saber sobre un tema.
Derivado de lo anterior “aprender a aprender” implica analizar el proceso de aprendizaje, conocer cómo aprende un alumno, que circunstancias o mecanismos facilitan el aprendizaje y cuáles lo obstaculizan, qué metodologías existen para el aprendizaje y cuáles se adaptan mejor al proceso, qué técnicas o hábitos de estudio contribuyen a mejorar el aprendizaje.
El alumno, al mismo tiempo que va aprendiendo, debe ir reflexionando sobre su propio proceso de aprendizaje, de tal manera; que vaya adquiriendo experiencias, vaya aprendiendo a aprender. De esta manera podrá transferir las experiencias adquiridas a otras situaciones de aprendizaje progresivas.
Finalmente un aprendizaje es más significativo mientras mayor sea su relación con la personalidad y la vida del alumno…
domingo, 28 de junio de 2009
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Hola Arturo:
ResponderEliminarEl planteamiento de aprender a aprender es muy relevante para la explicación del tema, pues podemos llegar más alla de lo que pensamos si nos proponemos estar pendientes de todo el proceso que se debe ejecutar para lograr aprendizajes relevantes de todo tipo.
Saludos.
Lourdes.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarHola Arturo de Jesus:
ResponderEliminar“aprender a aprender” implica analizar el proceso de aprendizaje.
Desde luego a partir de la teoría del aprendizaje significativo, se toman en cuenta factores como las condiciones del aprendizaje, y la funcionalidad del mismo, aunque todavía suena imposible que en todas las clases existen las condiciones ideales, de actitud, motivación, aplicación directa del conocimiento y los conocimientos previos necesarios. Los cognitivitas nos dicen que el desafío estimula el aprendizaje y el miedo lo retrae, y que las circunstancias didácticas del profesor favorecen el aprendizaje, aparentemente esto es muy obvio, pero evidentemente el miedo sigue empleándose, al interior del aula o de los propios hogares de los alumnos.
Saludos.
José Luis H.B